¿Y si criticar a un político puede costarte el internet?
Ley Antimemes
Imagina que una persona publica en Facebook un meme para criticar al gobierno, una caricatura para burlarse de un funcionario o un video para cuestionar una decisión de un político. Al funcionario no le gusta lo que ve. ¿Puede pedir que lo borren? La llamada Ley Antimemes abre una discusión importante sobre este riesgo, aunque hay que aclarar algo: la reforma no dice que un político pueda ordenar directamente que desaparezca una crítica. Lo que propone es cambiar las reglas sobre el uso de materiales protegidos por derechos de autor y las responsabilidades de las empresas que ofrecen servicios de internet. El problema es que una reclamación por derechos de autor podría terminar afectando una publicación que también contiene una crítica política.
¿Y cómo podría pasar? Vamos por partes. Actualmente, si alguien reclama que otra persona utilizó una fotografía, un video o una canción sin permiso, una plataforma puede recibir un aviso y retirar ese material. La ley también contempla que el usuario pueda responder y defenderse. La reforma propone que las empresas tengan una política para dejar de prestar el servicio a quienes cometan infracciones repetidas. Esto es importante porque no estamos hablando solamente de borrar una publicación: la medida podría llegar a afectar el servicio de internet del usuario. Además, si una empresa teme recibir una sanción, puede preferir borrar una publicación antes que investigar a fondo si la reclamación tiene razón. Así, alguien podría quedarse sin su contenido aunque todavía exista una discusión sobre si realmente cometió una infracción.
Y no estamos hablando de un temor que nadie haya visto antes. En México ya hubo casos en los que ciudadanos y comunicadores tuvieron que disculparse públicamente por expresiones críticas contra figuras políticas. A Karla Estrella, por ejemplo, un tribunal electoral le ordenó publicar una disculpa durante 30 días por un mensaje dirigido a una diputada. En otro caso, al cartonista Paco Navarrete le ordenaron disculparse por una caricatura relacionada con una legisladora. Fueron procedimientos distintos y las autoridades dieron sus razones para sancionarlos. Pero dejan una pregunta: ¿qué ocurre cuando una persona siente que criticar a alguien con poder puede meterla en problemas?
Ahora imaginemos que, además de enfrentar una denuncia o una orden de disculpa, una persona teme que le borren sus publicaciones, le cierren su cuenta o le afecten el internet por una reclamación de derechos de autor. Tal vez decida no publicar nada. Tal vez prefiera quedarse callada. A eso se le llama autocensura: nadie tiene que prohibirte hablar directamente; el miedo a las consecuencias puede hacer que tú mismo dejes de hacerlo. La reforma todavía debe analizarse en su texto definitivo y no significa que cualquier meme vaya a ser ilegal. Pero sí obliga a preguntar qué protecciones tendrá un ciudadano cuando una reclamación se use para retirar una crítica. El problema no es solamente que se borre un meme. El problema es que la gente termine teniendo miedo de expresar lo que piensa.