Ataques estadounidenses en Qeshm elevan la tensión con Irán mientras continúa la mediación
Ataques estadounidenses en la isla iraní de Qeshm elevan la tensión con Irán y generan movimientos en el mercado petrolero. Qatar mantiene esfuerzos de mediación.
Estados Unidos realizó ataques contra objetivos en la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, durante la noche previa a las elecciones legislativas estadounidenses. Un funcionario estadounidense describió la operación como una acción defensiva contra misiles tierra-aire que, según Washington, podían utilizarse contra activos estadounidenses. Otro funcionario señaló que los ataques fueron limitados y que no representaban el inicio de una nueva campaña militar de gran escala.
La operación ocurre en medio de una guerra que sigue sin una salida negociada. Un alto funcionario iraní declaró a Reuters que Teherán y Washington todavía están lejos de alcanzar un acuerdo. Entre las condiciones planteadas por Irán figuran el levantamiento de sanciones petroleras, el fin del bloqueo naval estadounidense y la liberación de fondos iraníes congelados. El gobierno iraní también advirtió que respondería a nuevos ataques.
Qatar mantiene esfuerzos de mediación y confirmó que ambas partes están revisando propuestas para reducir las diferencias. Su gobierno sostiene que todavía existen posibilidades de avanzar hacia un entendimiento, aunque no anunció una fecha límite para recibir respuestas. La diplomacia continúa, pero los ataques y las amenazas militares muestran que el riesgo de una nueva escalada permanece.
La tensión también repercute en los mercados energéticos. Los precios del petróleo registraron movimientos pronunciados: primero reaccionaron al reporte de los ataques y después retrocedieron ante las expectativas de avances diplomáticos. Reuters informó que el crudo llegó a caer alrededor de 2 por ciento durante la jornada, hasta un mínimo de tres semanas. La evolución del conflicto importa más allá de la región: cualquier interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz puede afectar el suministro internacional de petróleo.