Texas reclama nueve islas del Río Bravo; México advierte que ningún estado puede modificar la frontera
La Secretaría de Relaciones Exteriores recuerda que la soberanía de las islas debe determinarse conforme al tratado internacional de 1970
FRONTERA MÉXICO–ESTADOS UNIDOS | 1 DE NOVIEMBRE DE 2026
La decisión unilateral del gobierno texano reaviva una controversia territorial en la frontera norte. La Secretaría de Relaciones Exteriores recuerda que la soberanía de las islas debe determinarse conforme al tratado internacional de 1970 y no por decisiones de autoridades estatales.
Una nueva controversia territorial se abrió entre México y Estados Unidos luego de que el gobierno de Texas anunciara que nueve islas ubicadas en el río Bravo, en la frontera con territorio mexicano, fueron identificadas como propiedad de ese estado.
El anuncio fue realizado el 26 de octubre por Dawn Buckingham, comisionada de Tierras de Texas, quien informó que la Oficina General de Tierras (GLO, por sus siglas en inglés) identificó nueve islas que suman aproximadamente 66 acres, equivalentes a 26.7 hectáreas.
Según las autoridades texanas, la medida permitirá que corporaciones de seguridad estatales y federales, así como el Departamento Militar de Texas, tengan acceso a esos terrenos para realizar labores de vigilancia, inspección y limpieza, bajo el argumento de reforzar la seguridad fronteriza y evitar que sean utilizados por organizaciones criminales.
Buckingham sostuvo que las islas habían permanecido durante años en una situación de propiedad incierta. Sin embargo, la propia funcionaria reconoció que no se ha confirmado actividad delictiva en esos nueve territorios.
México responde: la frontera no se decide en Austin
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) respondió el 30 de octubre mediante la Nota Informativa 015/2026. Su postura fue clara: ningún gobierno estatal puede modificar unilateralmente los límites internacionales entre México y Estados Unidos.
La Cancillería recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece que, en el río Bravo, la frontera internacional sigue el centro del cauce normal del afluente. Este criterio determina la soberanía de los territorios situados a ambos lados de la línea divisoria.
Además, precisó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo binacional integrado por representantes de ambos países, es la instancia facultada para aplicar el tratado y determinar de qué lado de la frontera se encuentra cada isla.
La dependencia también advirtió que ninguno de los dos países puede realizar obras que, a juicio de la comisión, puedan desviar u obstruir el flujo normal del río.
México aseguró que dará seguimiento a cualquier acción en la zona y reiteró su compromiso con el cumplimiento de los acuerdos internacionales y el diálogo bilateral.
¿De quién son realmente las islas?
Aquí está el punto central: la declaración de Texas no resuelve por sí misma la soberanía internacional de esos territorios.
Hay dos cuestiones jurídicas que deben distinguirse: determinar a qué país pertenece cada isla conforme a la frontera establecida por los tratados y establecer, posteriormente, quién tiene la titularidad de la propiedad dentro del territorio que corresponda.
La determinación no puede resolverse simplemente mediante un anuncio del gobierno texano. Para ello debe intervenir la CILA, conforme a los mecanismos acordados por ambos países.
Tampoco es la primera vez que Texas realiza movimientos de este tipo. En 2023, las autoridades texanas reclamaron la isla Frontón, en el condado de Starr, como propiedad estatal y realizaron operaciones para despejar su vegetación y facilitar la vigilancia fronteriza.
Lo importante: soberanía, seguridad y vigilancia
El argumento de Texas es la seguridad fronteriza. Su gobierno sostiene que necesita acceso a estas islas para impedir que sean utilizadas por organizaciones criminales y traficantes.
Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre permitir operaciones de vigilancia y determinar unilateralmente la soberanía de un territorio.
La controversia pone a prueba la capacidad de las instituciones mexicanas para defender los acuerdos internacionales y evitar que decisiones administrativas de un gobierno estatal terminen convirtiéndose en hechos consumados sobre el terreno.
Por ahora, no existe una resolución binacional que confirme la titularidad de las nueve islas ni un acuerdo anunciado para cerrar la controversia.
Hay que vigilar tres cosas:
1. Que Texas no convierta su declaración de propiedad en una ocupación territorial sin la correspondiente determinación binacional.
2. Que México no se limite a emitir comunicados y dé seguimiento efectivo al asunto mediante la CILA.
3. Que las operaciones de seguridad no se utilicen como argumento para alterar, en los hechos, las condiciones establecidas por los tratados.
Una declaración política no modifica una frontera internacional. Pero tampoco basta con recordar que existe un tratado: hay que hacerlo respetar.
- Por PEPEX · INFORMACIÓN, CONTEXTO Y ANÁLISIS
Fuentes consultadas:
- [Secretaría de Relaciones Exteriores – Nota Informativa 015/2026](https://www.gob.mx/sre/documentos/nota-informativa-439234).
- [Texas General Land Office – Comunicado del 26 de octubre](https://www.glo.texas.gov/about-glo/press-releases/texas-land-commissioner-buckingham-identifies-nine-state-owned-islands).
- [La Jornada – Respuesta de la SRE](https://www.jornada.com.mx/2026/10/31/politica/011n1pol).
- [Euronews – Análisis de la disputa territorial](https://es.euronews.com/2026/11/01/puede-texas-apropiarse-de-9-islas-del-rio-bravo-la-disputa-que-enfrenta-a-mexico-y-estados).