Los españoles toman las calles mientras suben las tensiones de la independencia de Cataluña

  • Las autoridades catalanas dicen que la mayoría de los que votaron apoyaron una escisión de España, algo que según Madrid es ilegal de acuerdo a la Constitución de 1978

Miles de personas se reunieron el sábado en Madrid y Barcelona, ​​mientras Cataluña se preparaba para declarar la independencia, muchos vestidos de blanco y pidiendo conversaciones para calmar la peor crisis política de España durante décadas.

La rica región noreste de Cataluña, con su propia lengua y cultura, ha afirmado desde hace mucho tiempo ser distinta del resto del país y el domingo celebró un referéndum al salir de España, un voto que el tribunal constitucional había prohibido.

La crisis política ha dividido al país, empujado a bancos y empresas a trasladar sus sedes fuera de Cataluña y sacudido la confianza del mercado en la economía española, lo que ha llevado a la Comisión Europea a solicitar a los líderes catalanes y españoles una solución política.

En las protestas convocadas a través de 50 ciudades españolas, miles de personas se reunieron vestidas de blanco y llevaban pancartas que pedían paz y diálogo entre los líderes.

La preocupación está creciendo en las capitales de la UE sobre el impacto de la crisis en la economía española, el cuarto más grande de la zona euro, y sobre posibles efectos indirectos en otras economías.

Los ministros europeos de Finanzas, reunidos el lunes y el martes en Bruselas para una reunión regular, podrían discutir el tema, aunque no está formalmente en la agenda, dijeron funcionarios de la Unión Europea (UE).

El apoyo dado en las declaraciones públicas de los líderes de la UE al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se combina con la preocupación expresada en privado sobre cómo el uso de la policía del gobierno español para impedir que los catalanes voten la semana pasada en un referéndum de independencia podría ser contraproducente pues a todas luces, los sucesos han “avivado el fuego”.

Algunos estados de la UE están preocupados de que hablar de la independencia catalana pueda alimentar sentimientos secesionistas en otras partes de Europa.

– Redacción DC, con información de EFE / AFP / Reuters / BBC / ElMundo / ElPaís 

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