¿Ordenar hombres casados? dice el Papa Francisco que sí

El papa Francisco (Jorge Bergoglio) consideró en una entrevista con el diario alemán Die Zeit publicada el jueves que “habría que pensar” sobre la posibilidad de ordenar a los “viri probati”, hombres casados sobre todo jubilados y muy implicados en la Iglesia.

Diversas voces dentro de la Iglesia Católica han señalado que, ante la falta de sacerdotes, habría que abrir una nueva vía: junto con los sacerdotes, que hacen voto de celibato en su ordenación, recomiendan ordenar a los “viri probati”, hombres casados que tengan tiempo a causa de su jubilación y que puedan demostrar un compromiso duradero con la Iglesia.

Los católicos que deseen ponerse al servicio de la Iglesia tendrían la posibilidad de hacerse diáconos, pero no curas.

Un diácono (del griego διακονος, diakonos, y luego del latín diaconus, «servidor») es considerado un servidor, un clérigo o un ministro eclesiástico.

Según el Concilio Vaticano II, es oficio propio del diácono, según le fuere asignado por la autoridad competente, administrar solemnemente el bautismo, reservar y distribuir la Eucaristía, asistir al matrimonio y bendecirlo en nombre de la Iglesia, llevar el viático a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y oración de los fieles, administrar los sacramentales, presidir el rito de los funerales y sepultura.

El Papa, sin embargo, no mostró su disposición a que los sacerdotes ya ordenados pudieran contraer matrimonio. “El celibato voluntario no es una opción”, señaló. También ha dicho que el celibato técnicamente puede ser algo discutible, ya que es una disciplina de la Iglesia, no un dogma.

– Redacción DC

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