Miles de mexicanos protestan contra Trump al grito de “Vibra México”

Miles de personas se manifestaron en las calles contra Donald Trump y muchos aprovecharon también para protestar contra Peña Nieto: “La amenaza está en Washington, pero el enemigo está en Los Pinos”.

Decenas de miles de mexicanos salieron ayer a las calles de ciudades de diecinueve estados convocados por 77 organizaciones, instituciones universitarias, asociaciones civiles y empresariales y ciudadanos en general para protestar contra Trump bajo el lema «Vibra México». Una muestra de unidad nacional que también incluyó críticas contra el Gobierno de Peña Nieto.

El objetivo común fue protestar contra el presidente de los EEUU Donald Trump y su proyecto de muro fronterizo, una manifestación con fuertes tintes nacionalistas que tuvo mayor afluencia en la capital y réplicas menores en al menos veinte Estados del país.

“A México se le respeta, Mr. Trump”, se leía en una inmensa pancarta al frente de la marcha en la Ciudad de México, entre cientos de banderas mexicanas ondeando con los colores verde, blanco y rojo.

Algunos medios reportaron 20 mil mientras que otros 40 mil participantes. La marcha fue un éxito según importantes e influyentes medios extranjeros que aplauden la unidad nacional ante las políticas del Sr. Trump, mientras que fue demeritada por la mayoría de los medios nacionales que apuntan en sentido contrario y señalan precisamente la falta de unidad del pueblo mexicano como la razón del fracaso de la manifestación.

Más allá de las opiniones, la realidad es que al filo del medio día de este domingo, miles de policías capitalinos flanqueaban la masiva manifestación, a la que acudieron familias con niños y representantes de decenas de organizaciones civiles, universidades y asociaciones empresariales. Incluso el rector de la UNAM, Enrique Graue, por lo cual ha sido fuertemente criticado.

Algunos de los manifestantes iban vestidos todos de blanco, con pañoletas en la cabeza con los colores de la bandera e incluso el escudo nacional pintado en el rostro.

“Estamos aquí para que Trump vea y sienta como todo un país, unido, se levanta contra él y sus estupideces xenófobas, discriminatorias y fascistas. México no será su esclavo”, dijoJulieta Rosas, una estudiante de literatura de la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien portaba una camiseta que mostraba al mandatario estadounidense con el bigote característico de Adolf Hitler.

“Todos somos migrantes, todos somos uno. Es momento de hacer puentes, no muros”, señaló de su lado José Antonio Sánchez, de 73 años, que marchaba junto a su nieta de nueve.

El movimiento de protesta, convocado a través de las redes sociales, se replicaba en una veintena de ciudades en todo el país.

“Es momento de que los ciudadanos sumemos esfuerzos y unamos voces para manifestar nuestro rechazo e indignación ante las pretensiones del presidente Trump, a la vez de contribuir a la búsqueda de soluciones concretas”, indica el movimiento Vibra México en su sitio web.

Trump, quien calificó a los inmigrantes indocumentados mexicanos de “criminales”, firmó recientemente algunos decretos que autorizan la construcción de un nuevo muro fronterizo -que asegura será pagado por México-, vetan la liberación de inmigrantes ilegales detenidos y eliminan recursos federales para las “ciudades santuario”, que dan abrigo a indocumentados.

Las declaraciones de Trump sobre los mexicanos y su insistencia en expandir el muro (porque recordemos que ya existe una buena parte) a lo largo de los más de 3,000 km de frontera desató la peor crisis diplomática entre México y Estados Unidos en décadas. Tanto así que el presidente Enrique Peña Nieto incluso canceló una visita de Estado a Washington prevista para el 31 de enero pasado, luego de que Trump le dijera que si no estaba dispuesto a pagar el muro, la reunión no tenía sentido. Esto aunado a que históricamente, los mexicanos no perdonan que los EEUU les hayan arrebatado la mitad de su territorio (casi todo el Sur de los EEUU pertenecía a México).

Detractores

Aunque ambos presidentes hablaron por teléfono el 27 de enero y acordaron que sus equipos de trabajo siguieran reuniéndose para superar el punto de desacuerdo, en México se aprovechó el momento para instigar un fervor patriótico con iniciativas en redes sociales para boicotear productos estadounidenses y enarbolar banderas mexicanas como fotos de perfil.

El presidente Enrique Peña Nieto ha llamado a la “unidad nacional” y, según medios locales, defendió la marcha del domingo.

Algunos analistas han calificado este impulso nacionalista de “irracional” por parte de los ciudadanos y de “oportunismo político” por parte del gobierno.

Muchos critican que el ganador de este movimiento es Peña Nieto, porque logra cohesión en momentos en que sus niveles de aprobación están críticamente bajos, sobre todo tras invitar a Trump a México cuando era candidato.

“No le tememos al #Muro de @realDonaldTrump tememos que el pueblo inocente marche junto a sus propios verdugos”, escribió en Twitter el sacerdote católico Alejandro Solalinde, ferviente defensor de los migrantes que dirige un albergue para indocumentados.

Muchos estudiantes y maestros de la UNAM se deslindaron del apoyo que ofreció su rector a la marcha.

“Repudio total en la #UNAM a la farsa #VibraMexico“, decía uno de los comentarios.

Para mostrar su rechazo a la marcha, numerosos cibernautas comentaron bajo la etiqueta #VibroContraPeña o #NoesTrumpesPeña

Trump vuelve a la carga

En medio de la crisis diplomática, Trump volvió a la carga el sábado prometiendo reducir “considerablemente” el costo del muro, que podría costar hasta 40,000 millones de dólares.

Las autoridades estadounidenses detuvieron y expulsaron esta semana a varios cientos de personas sin papeles. Estas operaciones, las primeras de la era Trump, despertaron pánico en las comunidades de inmigrantes.

El gobierno mexicano anunció que, en consecuencia, sus consulados en Estados Unidos habían intensificado el trabajo para proteger a los connacionales.

En el terreno económico, Trump amenazó con imponer aranceles a las importaciones mexicanas para costear el muro fronterizo, bloquear las remesas que envían los mexicanos y salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que Estados Unidos firmó con México y Canadá.

La relación amor/odio entre ambos países se nutre de dos factores fundamentales, los EEUU son el destino de más del 80% de las exportaciones mexicanas y se estima que de los aproximadamente 11 millones de indocumentados que viven en aquel país, la mayoría son de origen mexicano.

– Con información de AFP, EFE, AP, El País, The Washington Post, REUTERS y La Voz de Galicia.

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