La jirafa entra en la lista de especies en peligro

  • Las poblaciones se han reducido un 40% en 30 años: de 151,000-163,000 ejemplares en 1985 a unos 97,000 en la actualidad
  • La Lista Roja internacional incluye 700 nuevas aves, un 11% de las cuales están amenazadas

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De © Hans Hillewaert, CC BY-SA 4.0, Enlace

La jirafa, el mamífero de mayor altura de todo el planeta, ha sido catalogada como especie en peligro en la última Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), en la categoría “vulnerable”, al constatarse un descenso acusado de las poblaciones en los últimos 30 años. Concretamente, según datos de la IUCN, actualmente se estima una población de 97,500 ejemplares, cuando en 1985 había entre 151,000 y 163,000, lo que supone un retroceso de entre el 36% y el 40%. Hasta ahora se encontraba incluida en la categoría de “preocupación menor”.

La nueva evaluación se ha presentado en el transcurso de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP13), que se celebra en la ciudad mexicana de Cancún. Junto al esbelto mamífero, la nueva lista ha incluido también 742 especies de aves que nunca habían sido catalogadas, de las cuales 11% se encuentran amenazadas.

La jirafa o ‘Giraffa camelopardalis’ es un mamífero artidoáctilo con una altura de hasta 5.5 metros (los machos son sensiblemente mayores que las hembras) y un peso que oscila entre 750 y 1,600 kilos. Se conocen nueve especies que se pueden distinguir por las características del pelaje. La jirafa ocupaba antaño un vasto territorio en África, aunque ahora solo hay nutridas poblaciones en el sur y el este del continente. En África occidental y central sobreviven varias subpoblaciones muy amenazadas.

DESTRUCCIÓN DE HÁBITATS, CAZA…

Las poblaciones de jirafa se han reducido drásticamente, dice la IUCN en un comunicado, por una combinación de factores en los que invariablemente están presentes los humanos: la creciente urbanización de África y la destrucción de hábitats, la caza ilegal y la expansión de la agricultura y la minería, así como las guerras y otros conflictos civiles. De las nueve subespecies de jirafa, tres se encuentran en crecimiento, cinco están en declive y la última se mantiene estable.

Julian Fennessy, copresidente de la Comisión Especial para la Supervivencia (SSC) de las Jirafas del IUCN, explica que es común ver la especie en safaris, zoos y medios de comunicación, lo que provoca que la gente “no sea consciente de que estos animales majestuosos están experimentando una extinción silenciosa”.

ESTADÍSTICA DE ESPECIES

La nueva Lista Roja de la IUCN incluye 85.604 especies evaluadas, de las cuales 24.307 especies están amenazadas, lo que representa cerca del 28%. Hay en total 860 especies ya extintas, 5.210 en peligro crítico, 7,781 en peligro, 11,316 vulnerables y 5,498 al borde de la amenaza. La IUCN es un organismo internacional fundado en 1948 y en el que están incluidos 1,300 organizaciones.

El informe también destaca los peligros que afrontan las aves en el mundo. “Se han evaluado más de 700 especies recién reconocidas en la última actualización de la Lista Roja, elaborada en colaboración con la asociación Birdlife, y el 11% de ellas están amenazadas de extinción. Trece de las especies de aves recién catalogadas entran en por primera en la Lista Roja como extintas.

“La agricultura no sostenible, la tala de árboles, las especies invasoras y el comercio ilegal todavía están llevando a muchas aves a la extinción”, dice la evaluación.

EL LORO GRIS, EN PELIGRO

Algunas de las aves más populares del mundo pueden desaparecer pronto en la naturaleza si no se toman las medidas apropiadas. Son especies icónicas, como el loro gris (‘Psittacus erithacus’), una mascota apreciada por la capacidad de imitar el habla humana y que en algunas zonas del continente africano ha perdido al 99% de sus individuos. También se encuentran en situación preocupante algunas especies asiáticas muy afectadas por el comercio ilegal, como el charlatán frentirrufo (‘Garrulax rufifrons’), el lori de Forsten (‘Trichoglossus forsteni’) y el bulbul cabeciamarillo (‘Pycnonotus zeylanicus’).

En cambio, algunas aves han aumentado en número gracias a diversas medidas de conservación. Es el caso del camachuelo de las Azores (‘Pyrrhula murina’) o el chorlitejo de Santa Helena (‘Charadrius sanctaehelenae’).

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