Trump vs cambio climático, no contra Hillary

  • Donald Trump señaló el martes que estaba “abierto de mente” en el apoyo a los acuerdos mundiales sobre el cambio climático.
  • El presidente electo de Estados Unidos concedió una entrevista al New York Times para hablar sobre sus planes.

    Descalificó su elección como una victoria para la supremacía blanca, se distanció de los llamamientos para procesar a Hillary Clinton y defendió su imperio empresarial global, su derecho legal a seguir teniendo negocios particulares pues según afirma no hay conflicto de intereses porque él es el Presidente y el presidente no tiene conflicto de intereses (sic).

    Al parecer, suavizó su compromiso de sacar a Estados Unidos de acuerdos como el Acuerdo de París COP21 del año pasado, que vincula a los países a las promesas nacionales de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

    “Lo estoy observando muy de cerca, tengo la mente abierta”, dijo a los ejecutivos y periodistas del New York Times durante el almuerzo en su sede, según la propia cuenta del periódico.

    Trump dijo en repetidas ocasiones a la multitud de electores y trabajadores del sur, obreros, mineros de carbón y petroleros entre ellos, que rompería acuerdos climáticos internacionales.

    Ya en 2012 había twitteado: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con el fin de hacer la fabricación de Estados Unidos no competitiva”.

    Ahora elegido y que se convertirá en presidente el 20 de enero, cuando fue confrontado por el columnista del Times, Thomas Friedman, admitió que puede haber un vínculo entre la industria humana y el calentamiento global.

    “Creo que hay algo de conectividad, algo, algo, depende de cuánto”, dijo, y añadió que no obstante seguirá preocupado por cuántas medidas ecológicas “costarían a nuestras compañías”.

    Se distanció también de los saludos nazis que se registraron en un evento de grupos de supremacía blanca en Washington para celebrar su victoria.

    Insistió, de manera algo polémica, en que su inmenso imperio empresarial global no representa un conflicto de intereses para un presidente, al menos no según los abogados que ha consultado.

    “La ley está totalmente de mi parte, el presidente no puede tener un conflicto de intereses”, dijo al periódico.

    Sobre el derramamiento de sangre en Siria, fue vago, diciendo “tenemos que poner fin a la locura que está pasando”.

    El New York Times preguntó a Trump si cumpliría su amenaza, dirigida a Clinton en su segundo debate, para nombrar a un fiscal especial para investigarla.

    “Creo que sería muy divisivo para el país”, admitió el presidente electo.

    – REDACCIÓN DC

    twitterCardType:
    summary_large_image

    Networking